¿Cómo se diagnostica y trata la depresión posparto?
Profesionales de la salud mental suelen usar entrevistas clínicas o escalas validadas como la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo (EPDS), que evalúa el estado emocional de la madre a través de una serie de preguntas. Es rápida y puede hacerse incluso en una consulta de rutina.
Identificar la depresión posparto no es un signo de debilidad, sino un paso valiente hacia el bienestar. Buscar apoyo no solo beneficia a la madre, sino también al bebé y a toda la familia, así que no temas alzar la voz al notar algo diferente en ti.
Una vez diagnosticada, existen dos partes al tratamiento de la depresión posparto:
1. Terapia psicológica: Es el pilar del tratamiento, especialmente en casos leves o moderados
2. Tratamiento con medicamentos (antidepresivos): En casos moderados a severos, los médicos pueden recetar antidepresivos, especialmente si los síntomas afectan gravemente la vida cotidiana.
Depresión posparto en la pareja
Aunque no atraviesan los cambios hormonales del parto, las parejas también enfrentan:
- Alteraciones en la rutina y el sueño
- Presión económica o laboral
- Cambios en la relación de pareja
- Sentimientos de exclusión o desconexión
- Ansiedad por la nueva responsabilidad
- Expectativas sociales que les impiden hablar de lo que sienten (“yo no puedo quejarme, no fui quien dio a luz”)
Lo más importante es validar que lo que sienten es real y merece atención. El tratamiento es similar al de la madre:
- Terapia individual o de pareja
- Grupos de apoyo para padres
- Herramientas de autocuidado
- Medicación si es necesario (bajo supervisión médica)