No estás sola: la comunidad es clave en la maternidad
La maternidad no tiene por qué ser un camino solitario. Contar con una red de apoyo puede marcar la diferencia en tu bienestar físico y emocional.
Aprender a delegar y aceptar ayuda alivia tu carga. Ya sea tu pareja, familiares o amistades, deja que participen en el cuidado del bebé.
Muchas mamás sienten que deben hacerlo todo por sí solas. Pero aceptar apoyo con las tareas del hogar o el cuidado del bebé no te hace menos mamá: te hace más fuerte, más equilibrada y con mayor capacidad de respuesta emocional.
Como menciona el psicólogo Adam Borland, PsyD:
Si tu papá se ofrece a cortar el césped o tu mejor amiga se ofrece a comprarte algunas cosas en el súper, di que sí. Punto.
El autocuidado postparto no requiere grandes esfuerzos. Según el Dr. Borland:
El cuidado personal no tiene por qué ser una actividad grande y compleja. Puede ser cualquier cosa que te ayude a relajarte. Y tú decides cómo definirlo.
Algunos ejemplos sencillos de autocuidado después del parto son:
- Disfrutar una taza de café caliente
- Dar un paseo corto al aire libre
- Leer unas páginas de tu libro favorito
- Escuchar música relajante