Consejos y técnicas para manejar las rabietas
Las crisis emocionales son una oportunidad de enseñarles a los niños cómo controlar, regular y canalizar sus emociones de forma saludable.
Aquí tienes estrategias aconsejadas por los expertos para practicar a la hora de las rabietas:
1. Mantén la calma y controla tus propias emociones
Si tú pierdes el control, es más probable que la situación escale. Aunque no siempre es fácil, recuerda respirar profundo, hablar con voz tranquila y mostrar el comportamiento que quieres que él imite.
2. Ponte en su lugar
Haz el esfuerzo de mirar la situación desde sus ojos. Pregúntate por qué se siente así o qué hace que eso sea tan importante para él. A veces, comprender el motivo detrás de su reacción te ayudará a responder con más empatía y a guiarlo para canalizar las emociones de manera más calmada.
3. Valida y nombra lo que sienten
Cuando tu hijo esté molesto, ayúdalo a identificar y poner en palabras su emoción: “Veo que estás enojado porque no pudimos comprar ese juguete”. Esto le enseña cómo controlar los sentimientos y que es normal sentir frustración.
4. Crea un espacio o ritual de calma
Tener un lugar tranquilo con cojines, libros o peluches puede ayudarles a regular emociones. Este espacio no es un castigo, sino una oportunidad para aprender cómo controlar las emociones antes de que se intensifiquen.
Ahí pueden practicar ejercicios de respiración, como la llamada “belly breaths”. Consiste en colocar una mano sobre el abdomen, inhalar profundamente sintiendo cómo se infla, y exhalar lentamente. Puede combinarse con “empujar la pared” con las manos para liberar tensión y escuchar música suave.
5. Ofrecer maneras aceptables de sacar el enojo
Romper papel, pisar fuerte el suelo o apretar un cojín o masa de modelar pueden ser actividades que ayuden a liberar la tensión física y emocional sin dañar a otros, aplicando técnicas para el manejo de emociones de forma segura.