1. Apego inmediato: contacto piel con piel después del parto
Tu bebé llega al mundo y, aunque aún no lo sepa, tú ya eres su lugar seguro. El contacto piel con piel justo después del nacimiento ayuda a regular su temperatura, su respiración, sus latidos… y también fortalece el vínculo entre ustedes.
Si puedes, colócalo sobre tu pecho desnudo, háblale, míralo a los ojos. Este es el inicio del apego, la base emocional que lo acompañará toda la vida. Y sí, los papás también pueden hacerlo: ¡ese momento también es suyo!
2. Lactancia materna en recién nacidos: cómo empezar y qué esperar
La lactancia es natural, pero también aprendida. Intenta iniciar en la primera hora de vida y busca señales como: se mueve buscando tu pecho, abre la boquita o hace ruiditos.
Una duda común: ¿cómo saber si está comiendo suficiente? Según KidsHealth (2023), los bebés alimentados con fórmula que se adaptan bien al biberón mojan al menos 5 pañales en los primeros dos días. Los bebés amamantados pueden mojar menos al principio, ya que la leche aún está “subiendo”, pero el calostro que produces está lleno de nutrientes. A partir del tercer al quinto día, ambos tipos de bebés deberían usar unos 8 pañales al día.
Y si duele, tienes dudas o simplemente quieres apoyo: busca una asesora de lactancia. Hay muchas manos dispuestas a ayudarte.
Tips para una lactancia más llevadera
- Busca un lugar cómodo y tranquilo.
- Asegúrate de que el bebé tenga un buen agarre (su boquita debe cubrir gran parte de la areola, no solo el pezón).
- Cambia de pecho en cada toma o cuando lo sientas más liviano.
- Hidrátate bien y aliméntate de forma balanceada. Tu cuerpo está trabajando mucho.
- El dolor persistente, las grietas o la incomodidad no son normales. En esos casos, busca ayuda con una asesora de lactancia.